El cuaderno de Guillermo Fernández Vara: Comidas oficiales

domingo, 2 de agosto de 2009

Comidas oficiales



Uno de los amigos de la Plaza me ha permitido que proponga una reflexión sobre las comidas oficiales. Parto de una afirmación. No me gusta nada comer fuera de casa. Comer con María Luisa, con Teresa y con Guille no tiene comparación con nada ni con nadie. No me importa ver una agenda repleta de reuniones, entrevistas y actos, sean los que sean, pero me hace polvo no comer o cenar en casa. Es más, lo hago por obligación. ¿Por qué entonces la gente piensa que es un placer? Sentarte a comer en casa. Que tu hijo cuente su día. Que tu niña, que ya no lo es, cuente su sueño. Que tu compañera de vida de tantos años te mire viéndote como no te ve nunca de contento. No tiene precio. Cuando voy alguna vez a comer con mi familia a algún sitio dónde estuve en comida oficial antes, siempre pienso lo mismo... Lo que va de elegir a querer. Lo que va de de ir a estar. Hoy hemos comido los cuatro juntos. La comida mejor del mundo. No recuerdo lo que comimos. O quizá es que me da igual. En la última comida oficial comimos unas entradas, un gazpacho, una carne y un postre muy bueno. Lo mejor de las comidas oficiales es que ayudan a generar empleo. Por eso, cuando voy, me compensa. Si no, mejor suprimirlas.
Un abrazote.
Guillermo

48 comentarios:

Amigo de la Dialéctica dijo...

Hola amigo Guillermo, hola amig@s de la Plaza de la Cordialidad:

Estoy totalmente de acuerdo con tu análisis.

Esto es lo que más me gusta de ti, tu sinceridad y claridad.

Se podrá estar de acuerdo o no con las cosas que haces en política, pero lo que nadie negará es que eres una persona auténtica y eso es un orgullo y un honor para todos los extremeños. Nos encanta tener alguien tan sincero como tu al frente de la región.

Quienes disfrutan más con las comidas oficiales que con las de su familia es evidente de porqué esto es así. No necesita comentarse. A mi me gusta que tu disfrutes más con tu familia. Esto lo dice todo, descubre tu grandeza.

Recibe un abrazote amigo.

Nieves dijo...

Desde luego no hay nada comparable a comer con la familia.

Saludos. Nieves.

Las comidas oficiales, ...p pues eso por lo de generar empleo. Pero donde esté la familia ...

Saludos. Nieves.

DE LOS GUSTOS Y LOS CAMINOS dijo...

¡Viva el gazpacho y la madre que lo parió!.
César S.L

вαяσqυє·ѕριяιт dijo...

Supongo que todo tiene un precio, aunque no siempre sea pecuniario. Comer buscando el bien para muchos del millón de extremeños constituye tu obligación. Comer con tu familia, devoción. No se puede estar en misa y repicando. Por eso cuando velas por nosotros tu familia no te ve el pelo. Y viceversa.

Menos mal que nunca tendré que invitarte a una comida oficial, porque no soy nadie para ello. Gracias a dios. Me desagradaría enormemente, por otro lado, pensar que habrías de ir en cumplimiento de una obligación.

Hace pocos años solían invitarme a alguna comida oficial. Dejaron de hacerlo porque no acudía. Y si acudía comía y me largaba. Y, por supuesto, me sentaba lejos de los políticos. Cuánta falsedad e hipocresía se respira en una comida oficial. Hace pocos años me enviaban algún regalo por navidad. Dejaron de hacerlo porque tenía dada orden de devolverlos. Y supongo que ha de joder un poco que el "regalo" venga de vuelta.

Mejor por ambos cambios. Era justamente lo que deseaba. Ni más ni menos.

Poco disfruto yo más que un arroz hervido con un poco de atún. Regado todo ello con un buen colacao fresquito o calentito, según la época del año. Y, por supuesto, en zapatillas de estar por casa o descalzo.

Ventajas de poder estar en misa y no tener que repicar.

Lo siento por ti, porque sólo se vive una vez. Lo celebro por los extremeños.

вαяσqυє·ѕριяιт

tierrita dijo...

Pues la verdad que sí. Estoy de acuerdo contigo y creo que la hora de comer es sagrada y que es un momento de ocio, no de trabajo. Trabajo en la empresa privada y también hay que hacer comidas y menos mal que no se han instaurado las cenas, porque ya sí que me da algo. La verdad es que en mi caso, yo prefiero no tener esas comidas de trabajo, reuniones si pero comidas las menos posibles.
¿Lo que me parece curioso es que saques los de las comidas y no los de los regalos?. Me he perdido algún post. Lo siento estoy mu trabajá.
Los políticos ya nos diréis que pensáis de esto. Digo de lo de los regalos. Me parece curioso que se esté organizando el lio que se está organizando y que en general el PSOE hable de regalos de trajes, cuando se y los puedo afirmar que hay Consejero de la Junta de anteriores legislaturas y seguro de que de la actual también, que no es que las hayan regalado dos trajes sino 10 jamones extremeños.
La verdad es que pienso que se os está lleno un poco la pinza¡¡¡¡ .
P.D.- Por cierto, no he visto ni un solo mensaje de alegría por el éxito de Contador. Me perece que tener un deportista de elite que se recrió en Pinto, es algo de lo que nos tenemos que sentir orgullosos todos los Extremeños. Pues no mira, como su familia se fue a Madrid por que en la Extremadura de la época no tenia futuro, pues ahora te fastidias pues ya está Esperanza Aguirre que lo considera como suyo. Patético¡¡¡¡¡. Estoy segura que Contador lo que piensa es darle a la bicicleta y que pasa mucho de los políticos ( y hace bien¡¡¡) , pues sabe que en su pueblo se le quiere, igual que a Guillermo en el suyo……
P.D.- 2. Espero que subas mi mensaje¡¡¡¡

tierrita dijo...
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tierrita dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Ruth dijo...

¡Buenas noches Plaza!

Como en familia es como mejor te sabe la comida.

Pienso que todo es necesario, pero por ejemplo en una comida o cena oficial, donde unos miran a los otros, donde no podría untar el pan en ese jugo que suelta el tomatito de nuestros huertos de Extremadura, que se me cae la baba viendo a mi Elísabet comer y soltar alguna que otra de las suyas, que entablamos alguna que otra conversación con mi Chule, pues eso que como la familia no hay nada, pienso que eso no habría ni que dudarlo.

Un abrazote a tod@s.

Puntos de vista y ... nada más dijo...

Hay que distinguir comidas oficiales y comidas de trabajo. En muchas culturas no se entiende eso de comer y trabajar al mismo tiempo (ninguna de las dos cosas se hace bien y a gusto). Pero en el sur de Europa forman parte de una liturgia. Muchas comidas oficiales son prescindibles y las de trabajo, salvo que el tiempo y las agendas no dejen otra posibilidad, también. Pero no olvidemos que, en ocasiones, es gracias a la informalidad de los momentos que ofrece una comida o una cena que se puede conocer a interlocutores y crear complicidades que fructifican en acuerdos o proyectos. En cualquier caso, toda eliminación de protocolos acerca la política a la ciudadanía

Cordocacereña dijo...

Algunas personas no pueden entender que las comidas oficiales, en tu caso, o de trabajo en el mío, sean un mal que hay que sobre llevar.

ODIO las comidas por obligación, sobre todo las de trabajo. Lo que pasa, es que a veces, no hay más remedio que tenerlas.

Quizás sea porque he tenido que comer fuera de casa por trabajo durante algún tiempo, porque he tenido que vivir algunas comidas de trabajo poco agradables, pero no me gustan nada. Tan poco me gustan, que más de una vez he rechazado comidas a las que me han invitado, agradeciendo el detalle, y como si se hubiera hecho, pero prefiero comer con mi familia.

En efecto, no hay color.

Muchos besotes, todavía en vacaciones.

Hitos dijo...

Decía Ibarra "hay que comerse muchos platos de jamón para llevar los garbanzos a casa" o algo muy parecido

Malo Malísimo dijo...

Eso, como decía un buen amigo hace ya muchos, muchos años, es comer langostinos para tener lentejas en casa. Son verdaderamente un latazo.
Por cierto Guillermo, he obsevado que en muchos actos oficiales/oficiosos en los que antes había siempre un vino y unos canapés, ahora con la escusa de la crisis se han suprimido. ¿Se han suprimdo también de los presupuestos? Más que nada porque es una medida errónea, esa escusa está haciendo la puñetas a las empresas de catering, a los camareros que no contratan y a los poveedores que no venden,y no creo que ese "gasto" no pueda ser asumido por las admones. Muchas veces en asuntos aparenemente más importantes que un vino de honor, es donde disparamos con pólvora del rey.

joaqui dijo...

Te doy la razón, no hay mejor comida que la que haces con tu familia, es la hora de hablar de inquietudes, de hacer planes, de estar juntos los de casa, a pesar de que las maméis tengamos algún que otro disgustillo con "esto no me gusta", pero en que familia no pasa, es algo normal, así que también pienso que como en casa en ningún otro sitio, con los tuyos al lado. Joaqui Guerrero - Montijo,

agapitos dijo...

Very nice blog




My name is Atzoletakis Agapitos .I am engineer of airplanes and I deal 40 years with the rc planes and I would want to present the models that I manufacture in Heraklion of Crete. I thank a lot.
Vielen Dank Agapitos,

I have a blogspot.

http://aeromodelling-agapitos.blogspot

Diana dijo...

Pues nosotros hoy hemos comido todos los amigos juntos en la Hospedería una buena paella, la sobremesa se juntó con la cena…
Las comidas siempre son buenas cuando estás con tu gente…
Por cierto, nos acordamos de ti.

Conce Méndez dijo...

Comer siempre es un placer,más rodeado de aquellos a los que quieres.
Tus reuniones de trabajo,son eso de trabajo;de cerrar tratos,de "vendernos" a otras Comunidades,otros Paises y de conseguir todo aquello que nos pueda ayudar a mejorar.
La familia y los amig@s tienen "mesa reservada" en la otra parte de tu vida,la más importante,la que te pertenece por derecho,tu intimidad.
Saludos.

Carlos Méndez dijo...

Señor Vara , estimado presidente , si usted viera como se pone la plaza de España de cualquier localidad , cuando hay una comida de convivencia , y como estaba la plaza , hasta la bandera , de jubilados , pensionistas , amas de casa , trabajadores, etc. .

Tienen mas éxito las comidas de convivencia, que las oficiales, además las convivencias son mas amenas y divertidas, mas saludables y puedes ir acompañado de familia.

Le sugiero que cambie las comidas oficiales por las de convivencia en la medida de lo posible.

Comer unas sardinas con los paisanos el último día de carnaval, ir a ese concurso de pesca donde al terminar se prepara una buena paella, acompañar a los vecinos en la realización de una caldereta en las fiestas patronales....etc.


Salud y buenos alimentos .

rasputín dijo...

José Luis:

Haces un comentario crítico sobre los personajes públicos y las comidas oficiales.
Por supuesto, estás en tu pleno derecho de hacer dicha crítica; mas, permíteme sugerirte que en esto, como en todo, no se debe generalizar.
Una tarde de la semana pasada tuve una reunión con una persona que, de seguro, tendrá la agenda más que saturada de comidas protocolarias; de hecho, ese día venía de una de ellas.
Y te puedo decir que en ningún momento envidié a esa persona; es más, al ser a última hora de la tarde, te puedo decir que vi a una persona cansada, una persona deseando estar con los suyos tras una jornada intensiva de entrega a los demás.
Porque hay personas para las cuales la mesa del restaurante es una prolongación de su despacho, de su lugar de trabajo; como también, evidentemente, habrá personas para las cuales el despacho sea una prolongación de su peña de amigos.
Es por eso por lo que hay que subjetivizar; que yo, hasta hace unos cuantos días, no me he dado verdadera cuenta de lo que una persona verdaderamente comprometida pierde cada día en el ejercicio de su tarea; esos momentos de los que tú y yo disfrutamos de manera permanente, ajustados a un horario de trabajo con los mínimos imprevistos posibles, para muchas de estas personas les están vetados justamente por la dedicación que muestran en el ejercicio de sus funciones; para ellos no hay horarios.
Sinceramente, para nada envidio la agenda ni la vida social de ninguna personalidad; si, además esa persona desempeña sus funciones con verdadero espíritu de compromiso, lo más que puede llegar a inspirarme es un profundo respeto.
Un profundo respeto y una sincera admiración. Sólo eso.
Os deseo una semana llena de venturas, toda la salud y toda la libertad que podais digerir, y que ambas os sean repartidas en espuertas con comuelgo.
Fue un infinito placer encontraros de nuevo y saber que esta Plaza es cada día más grande y más limpia.

rasputín dijo...

Agapitos, compañero: El inglés no es muy fuerte, soy de francés.
Creo que te he entendido algo, y no creo que esté la cosa para comprar muchos aviones teledirigidos.
Pero me has hecho recordar la grandeza de unas personas que llevan semanas a los mandos de hidroaviones que curan, en la medida de sus posibilidades, nuestro monte herido.
Esa gente sí que se merece un reconocimiento por parte de toda la sociedad, esas incansables brigadas para las que este verano está siendo un infierno sin haber pecado.
Porque los que deberían estar en ese infierno de por vida son los animales irracionales, bípedos y con D.N.I, que están haciendo de nuestros hermosos valles inhóspitos secarrales. Malditos sean.
De nuevo, un placer compartir mis pensamientos con vosotros.

Tony Méndez dijo...

Tampoco te pongas tan místico amigo. Que las comidas con tu mujer e hijos son las más importantes para ti que comes con ellos una vez cada…, de acuerdo, pero los que tenemos el placer de hacerlo diariamente, también nos satisface hacerlo con los grandes amigos porque esa versión que tú das, en nosotros los trabajadores normales la deseamos a la recíproca. Tal vez se te olvidara la de los amigos ya que no creo las incluyas como oficiales. De todas formas cada una debe tener su valor, bien parece que a las oficiales no le des ninguno más que el compromiso, y estoy seguro que en más de una se sacaran proyectos importantes. ¡Ventajas e inconvenientes de ser Presidente!

Muchos besos a todos y ¡Felices vacaciones!.

Felipe Sánchez dijo...

Supongo que una comida oficial será más o menos agradable en función de la compañía, del ambiente, del sitio y otras muchas cosas.

Las comidas familiares son excelentes, pero de vez en cuando también hace falta probar nuevos platos, conocer gente, etc.

Todo es compatible, al menos eso creo yo.

Germán Figueredo Silva dijo...

Hola amigos:

Tiene razon el amigo Guillermo, comer fuera de casa unicamente es alimentarse, no comer!!! Comer es cuando estas rodeados de los tuyos a los que quieres y difrutas con ellos.

Por desgracia 5 de los 7 dias de la semana me alimento fuera de de casa, pero cuando llega el fin de semana disfruto de las comidas "como un guarrino en el barro".

Abrazos amigos y compañeros!

Miguel dijo...

Sarna con gusto no pica pero mortifica... ¿verdad Presidente?. Las de protocolo corresponden al oficio; las otras, las de los pesados, me las imagino...

Las criticables son las que se montan por los segundones y cuenta cuentos a cargo de los herarios públicos; por supuesto casi todas innecesarias.

Guillermo dijo...

Jose Luis, si no te he interpretado mal. Simplemente quería aprovechar para reflexionar. Mándame un correo y nos veremos en unas semanas.
Guillermo

Antonio González dijo...

Basicamente:
Cuando tengo una comida de trabajo, me pagan por ello...
En cambio no tendría dinero para pagar una maravillosa comida con los míos.
Esta es monetariamente hablando la gran diferencia.

Y por supuesto no se puede comparar, ni valorar, porque estamos hablando de cosas muy distintas las dos situaciones que planteas....

En fin que uno come en casa y descansa y si comes de trabajo pues eso TRABAJAS.

Un abrazote (comiendo familiarmente), por cierto la ¿quedada es familiar o de trabajo? porque ya va siendo hora de quedar ¡NO?
Es coña lo de la pregunta...

Fernando dijo...

Saludos cordiales, vecinos de la Plaza.
Coincido en preferir comer en casa, cómodo y con tu familia, con la posibilidad de desmallarte despues 15 minutos en el sillón oyendo, que no escuchando, el ruido de la tv.

Hay situaciones en que las comidas oficiales son convenientes o necesarias para iniciar o rematar alguna negociación, o para agasajar a alguna personalidad, pero creo que las hemos sistematizado o protocolizado en exceso, sobre todo teniendo en cuenta que la mayoría podemos ir y volver a casa sin quebrantos laborales y/o funcionales.

Bueno, si bien pueden contribuir a crear o mantener alguna empresa de restauración, creo que no podemos justificar la existencia de comidas oficiales por el empleo que creen, mal nos iría si el empleo fuera mantenido sólo por el gasto público.
saludos

Fernando de Llopis

Tony Méndez dijo...

Yo soy un privilegiado y de nada me puedo quejar, los que estáis en esta Plaza, sois unos privilegiados y tampoco os podréis quejar, pero mira por donde nuestro Presidente, va y se queja de las muchas comidas oficiales, tal vez sin intención conociéndolo como lo conozco, pero yo le pregunto a él y de paso a todos vosotros, que cuántas personas quisieran comer aunque solo fuera una vez al mes en una comida oficial, pues a buen seguro que sería la única comida que hacen digna al mes, en las restantes se habían con duros cachos de pan, buscando en los contenedores o lo que Dios les quiera enviar, que tal vez suscite críticas de demagogo me da igual si reflexionan, se quejan menos de estas cositas y más por ejemplo, por ampliar nuestros trabajos, ser más solidarios, más exigentes, querer muchísimo a su familia como yo la quiero y todos vosotros, pero también darle amor y sitio a los amigos, y que conste que estoy generalizando, para nada en persona alguna de este Blog. Más besos para todos.

Andrés Ramos dijo...

Partiendo de la base de que ser el Presidente de Extremadura y ejercerlo día si y día también, te obliga a cumplir los protocolos políticos, comerciales, sociales y culinarios que conllevan tu trabajo. Tengo que decirte que eres muy afortunado por el problema que representa para ti el comer muchos días, solo una vez con tu familia.

Si, eres afortunado, pues este trabajo lo has elegido tú. Cuando eras forense, imagino que no toda la agenda te la podías marcar tu, ahora, como eres el jefe, lo puedes hacer casi, casi, casi siempre.

Los que no hemos tenido elección, nos ha tocado invitar y ser invitado muchas veces, buenos y malos platos de marisco y piernas de cordero etc. Todo eso para poder llevar a casa un plato de sopa. Es una cruda realidad y hablo por mi caso, si no lo hacía, no llevaba los cuatro platos de sopa a casa, pues las mejores ventas se suelen hacer así.

Es cierto, sentarse alrededor de una mesa con un buen ágape por delante favorece la relación, la amistad y los negocios. Si encima es tu familia, pues favorece lo más importante. Por supuesto que entiendo que lo que más te apetezca es comer todos los días con tu familia. Si puedes hazlo, pero no menosprecies el resto de comidas que por tu trabajo estas obligado a hacer.

Te pido que cuando comas durante el trabajo, no elijas comidas “mu lustrosas”, pues te necesitamos por muchos años.

Durante esa época del marisco y las piernas de cordero, que duro quince años. Una semana si y otra no, la pasaba en Baleares, teniendo que coger seis aviones y viajar en barco dos veces. Imagínate la cantidad de veces que también he tenido que comer solo, semana tras semana, mes tras mes, año tras año. Es mucho peor que tener que comer con alguien, aunque no te apetezca.

Cuando ocurre eso, que no puedes comer con tu familia todos los días, ocurre que no es una familia, familia. Se van quedando cosas y sentimientos por el camino, Esos agujeros negros que son los momentos en que tu familia te necesita y no estás, son muy difíciles de convertir en estrellas.

Que nunca te deslumbren las luces del estrellato, podrías perder a tus tres soles que te dan la energía.

Un abrazote

AndrEX

Anónimo dijo...

Hola amigo, lo tienes facil querido presidente:
Que mejor para tal proposito que gobernar con decretos que hagan conciliar la vida laboral con la familiar. Cuanto antes y mas, mejor.
Te lo dice un currante pacense de una empresa extremeña (no hay tantas como me gustaría por cierto!) por cuenta ajena...

Otro abrazote!
Fernando.

Anónimo dijo...

El mismo de antes, el de la conciliacion... por cierto, el vinculo que tienes en el blog a "Extremadurapositiva.es" está roto. No funciona...

Hope it helps.
Regards.

maria del mar salazar dijo...

Hola a todos!

Como comer en casa no hay nada, rodeado de la familia, de las personas que nos quieren. También se disfruta de las comidas con los amigos.

Un beso y feliz semana

doctor sito dijo...

Admirado Guillermo:
Pues eso no es nada comparado con pasar encerrado 24 horas de guardia en un hospital.
Hay que desayunar, almorzar y cenar fuera de casa. Además de dormir de mala manera en unas camas incómodas en unas habitaciones inhóspitas.
Yo llevo 5 guardias así en 12 días, y mi salud lo empieza a notar.
Y encima hay médicos en paro o con contratos basura, que tienen que emigrar a otras comunidades para encontrar mejores condiciones laborales.
Por favor, que alguien con un poquito de sensibilidad amplíe las plantillas de médicos de los hospitales comarcales extremeños.
Un abrazo.

Paqui dijo...

Si las comidas oficiales ayudan a generar empleo, Guillermo, te deseo que a partir de Septiembre tengas muchos desayunos, comidas y cenas oficiales, aunque no te gusten. Es lo que tiene ser Presidente. En este tipo de cargos la obligación debe estar por encima de los deseos personales.

A mí a diferencia de ti sí me gusta tener comidas de trabajo. Me permite conocer gente distinta y eso me gusta mucho. Además por una extraña razón que desconozco acaban contándome su vida. Tengo cada anécdotas con los que escribir una enciclopedia.

Spirit si no he entendido mal uno de tus platos preferidos es hervir arroz, con atún y regarlo todo con colacoa (¿?). Mira que en mi vida he escuchado recetas raras pero ésta se lleva la palma. Que asco……Me imagino el atún con el colacoa, buff………Un día de éstos te invitaré a mi piso a comer. Te prometo comida tradicional, sin sorpresas. Ya verás que bien comes.

Saludos

Pantagruel dijo...

Guillermo, esa vena populista... Cuídate.

Encarna Rabanal dijo...

Entran dentro del trabajo diario, lo bueno es compartir con la familia,aunque sea un bocadillo en el campo y si el bocadillo tiene jamón de nuestra tierra, mucho mejor.
Tu comentario sobre estas comidas, demuestra que dentro de las limitaciones que te imponen tus responsabilidades, deseas tener un comportamiento normal con tu familia.
Conozco algún que otro "politiquillo" que en su escala de valores tienen a la política en primer lugar. Creo que se confunden, pero allá ellos.
Un abrazo para todos y todas.
Encarna

Paco Centeno dijo...

Llevo algo más de 15 años comiendo fuera de casa, en el trabajo, y por tanto valoro mucho comer con la familia, ya que sólo puedo hacerlo los fines de semana. Y aunque el grupo de comensales de los diarios es muy bueno, algunos escriben aquí también, sí que es un momento propicio para hablar y compartir experiencias con la familia.
Durante la comida, nuestro cerebro fabrica y secreta endorfinas, que generan un estado placentero propicio para algunos debates, tratos y acuerdos. Pero no conviene abusar, ya que es una estado finito, muy finito y artefactual.
Qué bien se está de vacaciones.

alfredo dijo...

comer es un enorme placer, hacerlo rodeado de personas de tu agrado lo hace muchisimo más placentero, yo personalmente disfruto comiendo, mi abuela de tonnavacas, que en paz este, me decía que disfrutaba viendome comer y allí se sentaba delante de mi plato, con una sonrrisa de oreja a oreja.
presi- menos comilonas y más mesas de trabajo y debate. por mi anteror trabajo me ha tocado servir bastantes comidas del estilo y creo que aunque muchas sean necesarías y protocolarias, muchisimas otras son más actos de pavoneo y desmesura, que al final pagamos todos. por hacer algo de crítica, ¿cualquier gasto genera empleo, no? pues eso todos de fiesta a Plasencia que es el martes mayor, a gastar y a generar empleo que paga el presi, jjj

rasputín dijo...

Gracias, Encarna; gracias a ti y a todas las personas que me ayudais a seguir creyendo en mí como persona y en el mañana como taller de reparación de sueños rotos.
Gracias, compañera.

DE LOS GUSTOS Y LOS CAMINOS dijo...

¡Al loro colegas! de forma especial Feluky y su Tropa del Norte, también, como no, cualquier otro tipo de tropa: Propongo unas sopas de tomate acompañadas de uvas y una caldereta de chivarra, a celebrar en El Torno uno de estos días. Feluky me llamas y celebramos que estamos estupendos. César S.L

Conce Méndez dijo...

Hola de nuevo,Guillermo ¿serías tan amable de explicarme que está pasando en Monfrague?.
Tengo una versión,pero me gustaría escuchar la tuya,para que no se me acuse de darte la razón sólo por ser Presidente.
Gracias,saludos.

jlrz dijo...

Comidas oficiales, comidas de empresa, comidas con la familia, comidas familiares, comidas sociales…, de todas me quedo con las comidas en familia y con las comidas familiares y las sociales con los amig@s.

Para un cargo institucional una comida oficial puede ser obligatoria cuando se trata de la entrega de premios por entidades privadas, por ej. Es típico la entrega de premios con cena, pero, por supuesto, no tiene porque que ser obligatoria cuando se gestionan temas relacionados con el sector empresarial, sindical…, pues las decisiones se toman en los despachos y no en las mesas de los restaurantes. En cambio si es normal, por costumbre, que en la empresa privada se cierre la negociación o se acabe de madurar en este tipo de comidas.

Como he comentado, aparte de las comidas con mi familia, las mejores son las sociales con tus familiares y amig@s, ya sea por un bautizo, por una comunión, o mejor aún porque apetece, y no por compromisos culturales o religiosos, sino simplemente por el hecho de compartir y disfrutar. Son las mejores.

Con respecto a dar trabajo al sector de la hostelería, entiendo, que la Junta de Extremadura, a través de la Consejería de Educación está impulsando éste sector con la oferta del servicio de comedores escolares en los colegios. Son muchas las empresas de catering que están surgiendo gracias a esta iniciativa.

Un saludo a tod@s

вαяσqυє·ѕριяιт dijo...

Paqui. Regado es una expresión gastronómica. Nada que ver con las plantas. Va aparte. Por un lado el arroz hervido + el arroz y al ladito, a unos 10 cmts el vaso con colacao fresquito. ^^

El arroz se hierve y se come hace miles de años, creo que podríamos decir que es bastante tradicional. El atún se pesca desde tiempos inmemoriales también. Y la leche, que es uno de los ingredientes del colacao es consumida por el ser humano hace muchos siglos.

De todos modos quién sabe, mejor no demos ideas a Ferrá Adriá.

En todo caso, que básicamente todo se reduce a decir que prefiero sentarme en mi casita a comer cualquier cosita por simple que sea que comer con gente por "obligación". Sabes que tras la comida a escasos metros tienes tu camita esperando para una siesta o minisiesta, puedes escuchar la música que desees al volumen que gustes,... todo son ventajas.

Por suerte, todo esto lo podemos hacer más de un millón de extremeños - excluyendo a GUILLE, Consejeros, etc. -.

Un saludote.

Antonio Parra dijo...

Las comidas oficiales, y he estado en algunas, son lamentables. Son impersonales y lo que menos se hace es disfrutar de la comida.
Comer en cas o en un restaurante con amigos no tiene nada que ver con las encorsetada comidas oficiales. Co tengo un restaurante os anímo a salir a comer porque eso si que crea empleo.
Por ciero, a los que leen Vivir Extremadura, en el último numero me han sacado un reportaje bastante curioso. Es un placer aparecer en la revista que dibuja nuestra tierra.

вαяσqυє·ѕριяιт dijo...

Exclusiva mundial: extracto de la negociación Bill/Kim para lograr la liberación de las dos turistas norteamericanas (traductor: Isidro Montalvo):

Bill: entonces Kim, dakitú con los cohetes

Kim: ¿cómo? mi no entendel

Bill: Sí, que es entonces cuando tú ya aquí con los cohetes!

Kim: ah, sí, sí

Bill: ¿Por qué?

Kim: ¿Cómo?

Bill: nada nada. Que oye mira que nos las vamos a tener que llevar, ¿sabes? Aquí se nos van a resfriar. He visto las celdas y no están acondicionadas.

Kim: Ah vale!

Bill: Saludos a su esposa.

Kim: Saludos a Osama.

Bill: No, no. Osama no. OBama.

Kim: No, si digo a Osama cuando lo encuentren.

Bill abandona el palacio sonriendo. Qué humor tan oriental tiene el joío. Es que son super explosivos.

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Me he levantado graciosillo, mira por dónde.

Dakitú con los cohetes.

Hitos dijo...

En casa de mi madre hacemos algunas comidas familiares al año, tocando calendario culinario. A saber:

- en carnavales las coles con buche
- con las primeras lluvias del otoño los caracoles
- en veranito las tencas y la sopa de tomate con higos

Solo son excusas para reunirnos todos y terminar discutiendo, como mandan los cánones

Anónimo dijo...

Jairo Miguel dijo:

Me parece bien la necesidad de disfrutar de la familia, aunque siendo realistas la política es, en cierta manera, incompatible con la conciliación familiar. La política, ya en si misma, no es ni puede ser una ocupación al uso, se trata de algo vocacional, de dedicación absoluta y las 24h ( por este motivo, entre otros, debe ser algo tempora)por eso la familia debe apoyar la elección, debe ser consciente de las limitaciones de tiempo.
Dicho esto, creo que las comidas oficiales son en cierta manera imprescindibles, más allá de los puestos de trabajo, que también, pero sobre todo porque entorno a la mesa se crea un clima de confianza mayor que permite en muchas ocasiones desbloquear acuerdos, avanzar en proyectos, etc, etc y sobre todo CONVIVENCIA Y RELACIONES ENTRE PERSONAS.

Saludos presi

Jairo Miguel

Juan dijo...

Lo peor de las comidas oficiales, de trabajo y similares: la cabezadita en el sillón

Anónimo dijo...

¡Qué vergüenza! ¿Qué con sus comidas oficiales genera empleo? Pero, ¿no fue usted el que tomó como medida anticrisis de la Junta suprimir los vinitos de honor y esos tipos de derroches??? En que quedamos... Ha perdido el norte... Porque los otros son mu'malos sino...aunque pensándolo bien...ya se verá en las próximas el vara-palo