El cuaderno de Guillermo Fernández Vara: Una extremeña en el amazonas

domingo, 18 de febrero de 2007

Una extremeña en el amazonas

Ipiranga es un proyecto de cooperación que, como otros, buscan ocuparse por los que podrían vivir con lo que a nosotros nos sobra. Tony López , extremeña, médico y amiga, ha visto realizado un sueño. Ya tiene su barco-hospital para recorrer su parte de amazonas brasileño. Hoy nos conectamos y recibí esa gran noticia . Hace dos años me habló por primera vez de esa idea cuando vino un par de semanas a darnos un poco de la paz interior que acumula en su trabajo como cooperante.

Me gustaría que se supiera cuanta gente hay trabajando en el mundo de la cooperación y fijarnos metas muy concretas. Lograr en la próxima legislatura el 0.7% del presupuesto no finalista es un objetivo. Pero otro es abrir muchas puertas para que podamos poner a disposición de la parte del mundo que nada tiene, un poquito de los que tenemos, de lo que sabemos y de lo que podemos.

Dadme ideas en este gran campo de la solidaridad internacional. Me encantaría que fuéramos los primeros en incorporar a nuestras leyes de función pública y en la concertación social verdaderos compromisos con el mundo de la miseria. Permisos retribuidos para ir a operar al Sahara, por ejemplo. Algo ya estamos haciendo. Acaba de nacer un niño en Sierra Leona donde otro extremeño, Jose María, estará muy cerquita. Tiene un 26 % de posibilidades de no cumplir un año. En Badajoz o en Cáceres acaba de nacer otro. Tiene un 99 % de posibilidades de cumplirlo.

Os propongo que desde aquí, desde nuestra Extremadura, seamos capaces de cambiar esas cifras. Se puede si se lucha desde las ideas de igualdad sin fronteras.

--
Pido disculpas por citar a personas concretas en un blog de un político, pero sin ellas no soy capaz de expresar lo que pienso. Ellos me mostraron el camino.

12 comentarios:

doctor sito dijo...

Llevas toda la razón del mundo.
Es absurdo que unos vivamos en la opulencia mientras que otros mueren por no tener lo que a nosotros nos sobra.
El esfuerzo personal es muy digno de admiración, pero hay que conseguir que las Administraciones Públicas se involucren totalmente en el asunto.
Un abrazo.

Eva dijo...

Tenemos que empezar a concienciarnos de que tenemos demasiado, podemos vivir con un poco menos para que otros puedan vivir.
Guillermo hay que trabajar para que todas las instituciones públicas aporten el 0,7% del presupuesto no finalista para cooperación al desarrollo y hemos de trabajar para cerciorarnos de que esa cantidad llega a sus destinatarios finales.
También sería buena idea que las instituciones tuviertan en cuenta los productos de Coemrcio Justo para ciertos eventos.
Me gusta este blog.

Belén Olvido dijo...

Eva tiene razón. Mi pareja sigue sin querer que aportemos dinero a asociaciones internacionales por miedo a que no llegue, a que se quede por el camino. Busquemos tb garantías en esto.
Extremadura tiene otra forma de ayudar: acogiendo y enseñando AQUI. Universitarios extranjeros y becas para el estudio local, programas formativos de calidad para grupos de donde más lo necesitan. Dos requisitos al final de su estancia: aportar parte de su experiencia a nuestra sociedad, y desarrollar alguno de nuestros programas en su país. A partir de ahí libre de compromiso. Por último: ¿por qué no usar cursos semipresenciales?...
Hacer ganar a países que lo necesitan, requiere fundamentalmente formar a su gente e involucrarse en su desarrollo: la caña en vez de los peces...

gracias por ayudarnos a pensar en lo que merece la pena...

La ternura de los pueblos dijo...

Este miedo a que la ayuda de la cooperación no llegue a sus destinatarios es algo muy común. A veces no les falta razón a quiénes piensan así, pero desde luego que se puede trabajar para evitarlo. En primer lugar como nuestra responsabilidad más directa tenemos que trabajar para que la cooperación extremeña sea lo más profesional posible. Que se generen herramientas de segumiento y evaluación de los proyectos extremeños en una cooperación cada vez más capaz y atenta a sus contrapartes, y quizás poder trabajar mediante ejecución directa. Para ello es necesario un marco institucional consolidado, como puede ser una Agencia de Cooperación, del mismo modo que existe en Cataluña o Andalucía.
Evidentemente que la ayuda llegue a quienes realmente lo necesitan no sólo depende de la eficacia del donante sino de todo el entramado de estructuras y relaciones sociales de los países receptores donde sabemos que la coorupción y la mala praxis son un auténtico lastre. Pero en este sentido no hay que perder la esperanza, sin pecar por supuesto de ilusos, pero es cierto que generar nuevas formas de cooperar que impliquen la incidencia sobre procesos de consolidación democrática y la transparecia en la gestión de la cooperación de los países receptores ayudarán a que perdamos muchos de nuestros miedos a ajercer nuestro "derecho a la solidaridad", a cambiar las injusticias con las herramientas que tenemos aquí.

Abrazos llenos de solidaridad.

Susana Martín dijo...

Por eso es por lo que luchamos muchos jóvenes cada día, desde nuestras posibilidades y con nuestro pequeño granito de arena, que, cuando se junta con otros, se va convirtiendo en montaña. Así que por eso luchamos también, por esa montaña, y hoy tú has sumado un granito importante haciéndote eco.
Hay muchos jóvenes extremeños comprometidos en este campo y con proyectos muy interesantes en este sentido, y no sabes con cuánta ilusión recibimos ese mensaje tuyo.

jandro dijo...

Yo en esto soy un poco escéptico, porque a pesar del 0,7 y medidas similares vivimos en un mundo hiperglobalizado, pero bueno, mejor poco que nada a ver si así se conciencia a la sociedad. A mi se me ocurre, a pesar de que se pueda acabar con el concepto de cooperación altruista, que por tanto tiempo de trabajo se adquieran puntos de experiencia de cara a futuras oposiciones, porque al fin y al cabo es experiencia laboral. ( siempre y cuando tenga que ver con su rama pj médicos del mundo, enfermeras sin fronteras, educadores...etc). También sería interesante crear convenios de colaboración en educación y formación y quizás poco a poco como te decían, si les damos las cañas podrán tener ellos siempre sus peces. un abrazo, jandro

silvia tc dijo...

En este campo se han dado pasos importantes, pero queda todo un camino por hacer.
Lo primero sensibilizar para que la gente entienda lo importante que es el trabajo que realiza la cooperación extremeña; lo imoportante que es que se financien proyectos que no son caritativos, que no tratan de regalar nada, y mucho menos de quitar nada a los de aquí para darselo a los de otros países; se trata de COOPERAR, este concepto es mucho más amplio.
En Extremadura se ha puesto en marcha el Primer Master en Cooperación Internacional y Ayuda Humanitaria. Hay gente muy buena, con un montón de experiencia y con muchas ganas de aprender para lograr una cooperación eficaz. Si tienes hueco contacta con ellos, igual ellos tienen muchas ideas que aportar.

El crítico dijo...

Has tocado, Guillermo, el verdadero problema: la injusticia mundial. Pero ¿qué se puede hacer? Al menos promover políticas y a políticos que pongan granos de arena que conformen montañas, aunque siempre será poco y caigamos en las contradicciones de tener conciencia pero no el valor de renunciar a nuestras comodidades. Sin embargo todo cuenta, aunque sea el simple gesto, como hacemos en casa, de tener apadrinados dos niños de Centroamérica, con ONGs como Ayuda en Acción o Intervida, que nos informan del progreso de sus colectividades. Es poco, lo sé, pero menos es nada

Anónimo dijo...

Dicen las buenas lenguas que te has comprometido a lograr el 0.7% de los presupuestos de la Junta de Extremadura para Cooperación al Desarrollo, ójala sea cierto.

Anónimo dijo...

Llevamos más de 20 años predicando eso del 0,7% y no siempre somos capaces de cumplirlo.
Para este número, ¿no hay revisión en función del IPC?. Lo mismo así, incumpliendo el nuevo cumpliríamos el viejo.

Diego Cruz dijo...

Guillermo: Muchas felicidades por tu iniciativa que, sin duda, obedece a NUEVOS TIEMPOS. Un fuerte abrazo.

luis dijo...

Yo creo que la administración, con el dinero recaudado a los ciudadanos de un territorio, debe resolver los problemas y necesidades de esos ciudadanos y no los de la conchinchina. Por otra parte me parece indignante tanta perorata de que vivimos demasiado bien. Eso será tanto funcionario como hay suelto que le gusta recibir su sueldo y la extra y reclamar sus subidas y mandangas para luego rasgarse las vestiduras por la pobreza en Africa. Lo que hay que hacer es dejarse de mojigangas y soltar cada uno la pasta de su bolsillo para acabar con las injusticias. Yo ayudo cada año a diversas ONG con el 15% de lo que gano. Y no es que gane mucho que hay meses que no puedo pagar el teléfono y me cortan esto del internet.
Un saludo muy atento, menos demagogía y más solidaridad real.