Los pequeños detalles y los amigos
Esta mañana me sonó el móvil. Era Felipe, uno de los amigos de esta Plaza. Nada especial en la llamada porque nos queremos mucho. Lo especial es que luego se puso su chaval, César. No cuento la conversación porque nos pertenece a los dos. Pero sí quiero contaros que lo más grande, no digo lo más importante, de esta tarea que los extremeños me han encargado lo encuentro en los pequeños detalles. Pararos a pensar un momento en aquellas cosas que nos producen algo parecido a lo que alguien le llamó felicidad. Salvo los grandes momentos de nuestras vidas, son siempre pequeñas cosas, pequeños detalles. Ayer una mujer extremeña que está pasando estos días en mi pueblo pero que vive en Cataluña, y que por tanto es también catalana, me pidió que nos hiciéramos una foto juntos. Nos la hicimos y cuando fui a darle un beso de despedida estaba soltando unas lágrimas. Le di un abrazo largo y también las gracias.
Quizá yo esté en una etapa de mi vida en la que le doy mucho valor a las cosas sencillas que nacen del corazón. Pero os recomiendo que disfrutéis de ese montón de pequeñas cosas de cada día que son un tesoro. ¿Cuántos amigos tenéis de verdad? Guardadlos como el mejor patrimonio.
Mi madre , una viejita preciosa ahora, es una magnífica poeta o poetisa. Solamente escribió de Olivenza, de Badajoz, de Extremadura y de Córdoba porque fueron los sitios donde vivimos, del amor , y de su familia.
A mi me hizo una en la que decía que en la vida podría no tener votos pero sí tendría amigos.
A mis amigos.
Un abrazote.
Guillermo



